Un salón con doble altura

Jessica y Carlos vinieron a nuestro estudio después de que les entregaran su nueva casa: un chalet de dos plantas, donde la zona central tiene doble altura y en la parte alta se sitúa un maravilloso ventanal de 5 metros con vistas al jardín.

No tenían muy claro donde ubicar la zona de estar y la de comedor; esa era su gran duda. Necesitaban un sofá de grandes dimensiones para toda la familia y una mesa de comedor amplia, para sus grandes reuniones con amigos y familiares; aunque sin dejar de lado espacio para colocar sus pertenencias y recuerdos con cariño.

Lo que si tenían claro es que querían que el color predominante fuese el azul intenso, el preferido de Jessica. Lo combinamos junto a los tonos más cálidos aportados por las maderas naturales y papel texturizado.

También aportamos detalles de material porcelánico en los frentes de los muebles que casan a la perfección con los sobres de las mesitas de sofá y del comedor, dándole así toques actuales al mobiliario.

Aunque antes de eso, nuestro reto fue las dimensiones del espacio. Era una zona muy abierta donde los ventanales, puertas de acceso y la escalera no hacían fácil una distribución acogedora.

Empezamos con la entrada principal que no era tampoco fácil al tener un armario y un radiador que ocupada casi toda la pared. Así que les hicimos a medida una consola para poder dejar las llaves y las pequeñas cosas que siempre dejamos cuando entramos a nuestra casa. Pusimos unos espejos en la parte superior en color bronce. Los hicimos a tiras verticales donde unos son mate y otros brillo para conseguir un efecto de mayor profundidad.

Después empezamos ubicando el comedor junto al gran ventanal para ganar esa luz que desprende a raudales, resaltando la lámpara central que colgamos en el techo de 5 metros.

Las caídas de visillos nos tamizan la luz natural para que cuando están en la zona de lectura que pusimos entre los dos espacios se sientan a gusto.

La zona de estar la situamos en la zona más íntima, en la parte de menor altura para que fuese su rincón para estar en familia y desconectar del día. La pared de la televisión era muy estrecha y decidimos ampliarla un poquito para que tuvieran más espacio en esa parte.

Por último, en el baño principal nuestra pareja quería quitar de alguna manera el azulejo que ya existía; les propusimos revestir el frontal principal con el mismo material del mueble de lavabo para que no tuvieran que hacer obra y les encantó. De este modo creamos una zona diferente, acogedora y con la imagen bonita que iban buscando.

Jessica y Carlos están encantados con el resultado pues no imaginaban el potencial de su vivienda. La luz natural juega con los brillos de los materiales y el color azul el protagonismo que deseaban. Han hecho suyos cada espacio.

Hay un comentario

  1. Publicado por Aran Responder

    Enhorabuena! Es precioso!

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